

3.- ¿Cómo luchar contra la corrosión?
Puesto que la corrosión se produce por combinación de los metales con el medio ambiente natural, el sistema de protección más inmediato y sencillo sería intercalar un medio aislante que actuara como pantalla entre el metal y el ambiente.
En esto se fundamentan los métodos de protección a base de recubrimientos o capas de barnices, pinturas y metales, que aislan el metal que se desea proteger del medio circundante.
La solución al problema de la protección frente a la corrosión del hierro y el acero a escala industrial se ha encontrado en los recubrimientos de metales menos nobles que el hierro. De todos los metales, ha sido el zinc el que se ha revelado como más interesante para esta función, por diversas razones técnicas y económicas.
Hay varios procedimientos para recubrir con zinc los materiales de hierro y acero, pero los principales son la electrodeposición con zinc o galvanización electrolítica, la metalización con zinc o cincado por proyección y, fundamentalmente, la galvanización en caliente por inmersión.
